14 de diciembre de 2016

Hablando de Arteterapia en Onda Merlín

La Arteterapia consiste en la utilización de técnicas y recursos artísticos para el auto-conocimiento, el desarrollo personal, la mejora de la salud y la calidad de vida. Se fundamenta en la unión de los conocimientos y la práctica de arte y psicología, desde los cuales todas las personas tenemos la capacidad de proyectar nuestras imágenes internas.

Se trata de propiciar la expresión de cada uno y cada una mediante: imágenes, símbolos y metáforas, para recuperar, desarrollar e integrar todo nuestro potencial físico, mental, emocional y espiritual, en un proceso que Jung llamaba de Individuación.

Los lenguajes artísticos y creativos son los instrumentos que utilizamos para expresarnos poniendo el énfasis en la escucha interior, la atención, la espontaneidad y la expresión. En mitoART experimentamos desde:

El lenguaje verbal. Es la expresión más común de nuestro sentir, pero no siempre la más inmediata, cuando es preciso nos comunicamos desde la palabra, abriendo el abanico a otras posibilidades.
Lenguaje simbólico. Utilizamos el potencial mágico y representativo del mito para conectarlo con la realidad de cada uno y cada una.
Lenguaje escénico y corporal. Te invitamos a que desde tu cuerpo y tu gesto exteriorices lo que hay dentro de ti, viajamos de la dinamización a la relajación. Nos activamos desde la danza de la emoción que mueve y conmueve, y vivimos nuestra intimidad desde el recogimiento y la consciencia de nuestra respiración.
Lenguaje plástico: pintura, modelado, escultura, construcción, fotografía, instalación, performance, video...

Para contar todo lo que hacemos y aprendemos desde la Arteterapia hemos estado en Onda Merlin Comunitaria, 107,3 F.M. en Villaverde, muy pronto el programa!

5 de diciembre de 2016

Inteligencia Apreciativa y Resiliencia

La posibilidad de fracturarnos o quebrarnos es algo inherente al ser humano, como las probabilidades que tiene una vasija de arcilla de romperse. Por otro lado, al igual que una pieza de barro puede ser recuperada pegando sus trozos, tenemos infinidad de recursos para rehacernos, y si como en el caso de la cerámica, aprovechamos la oportunidad de recomponerla para además, embellecerla, (el Kintsugi es una buena prueba de ello), tendremos una ocasión para transformar la dificultad en oportunidad, lo que se denomina Resiliencia

Se trata de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas, convirtiendo el valor de la reparación en una manera de salir de la situación traumática.
        
            

            
Para ello, hemos profundizado en algunas claves:
  • Autoconocerse, ser conscientes de nuestros puntos fuertes, descubriendo en nosotras aquellas habilidades que nos hacen destacar en algo, lo que va a impulsar nuestra autoestima. 
  • Tener una actitud ante la vida optimista y realista, resaltando lo positivo y siendo conscientes de las carencias.
  • Escuchar de forma activa y empática a aquellos y aquellas que pueden ayudarnos desde la palabra, y desde el corazón.
  • Fomentar la asertividad con una misma y con los y las demás.
  • Aprender a solucionar nuestros propios conflictos formulando preguntas abiertas que nosotras mismas respondamos. 
Realmente, podemos elegir convertirnos en aquello que deseamos ser, y alcanzar cualquier meta que nos propongamos. Lo que se conoce como: "Inteligencia Apreciativa", es decir, aprovechar las posibilidades que tenemos delante; utilizando todas esas habilidades y fortalezas que tenemos, pero que no siempre usamos; algo que empieza por ser trazado (visualizado) como un futuro creativo, ideal y motivador, y también realista y posible.

25 de noviembre de 2016

La consciencia de mi presencia


En esta ocasión afianzamos el vínculo entrenando la confianza y la confidencia, dos conceptos muy interrelacionados, y absolutamente necesarios para nuestro bienestar. 
Si bien estoy a favor de las bondades de las nuevas tecnologías, creo que es importante recordar que el control sobre las mismas lo debemos de tener nosotros y nosotras, y no a la inversa. En el caso de los y las preadolescentes, la combinación "móvil y redes" está generando formas de comunicación que conviene revisar. Por ejemplo, un mensaje escrito no debería de substituir el encuentro cara a cara con el otro; la presencia y la energía de la persona con la que establecemos una relación de complicidad y que permite que podamos abrir nuestro corazón; y es desde este lugar, desde el que propiciamos la aproximación al otro y la confianza de que nuestras confidencias quedan recogidas en lugar seguro.

Somos cuerpo, mente y energía, por eso para lograr el equilibrio de estos tres frentes, también prestamos atención a lo que físicamente nos sustenta: cabeza, cuello, pecho, brazos, piernas... gracias a la actividad en movimiento aprendemos a SOLTAR, a eliminar lo que nos sobra, lo que nos limita. El uso psicoterapéutico del movimiento promueve la integración emocional, cognitiva, física y social del individuo. Nos movilizamos y nos desplazamos por el espacio, jugando y reconociéndonos desde lo dinámico.

Poco a poco vamos deteniéndonos hasta ocupar ese mismo espacio desde la calma y la serenidad, necesarias para podernos RELAJAR. La quietud, el silencio, la consciencia de la respiración, la presencia plena... es un trabajo individual que converge en un acercamiento al otro, y desde ahí la conexión con la necesidad de piel que cristaliza en el abrazo.









Arteterapia. 
Ocupando mi lugar VII. 
Casa San Cristobal.

20 de noviembre de 2016

Cómo enriquezco al grupo y cómo me nutro de él

Continuamos con nuestro taller, en el que al objetivo de continuar afianzando el vínculo, se suma el ejercitar la escucha activa, incorporando la riqueza del trabajo en equipo

En esta ocasión, la motivación que supone conformar la propuesta de un juego colectivo, permite potenciar los talentos de cada una de las participantes, poniendo en valor los diferentes planteamientos y enfoques de cada individualidad, y aprovechando la sinergía del trabajo en común. 

Todo suma: la importancia del conocimiento, de las habilidades físicas, de la imaginación, de la creatividad, del cuidado... y con las ideas que se van destilando, conformamos un poliedro de actividades plurales para todos los gustos. Una manera de visibilizar en este espacio, la repercusión de las inteligencias múltiples y de demostrar la importancia del lugar que cada una ocupa. El valor de las inteligencias múltiples.

Arteterapia. Ocupando mi lugar VI. Casa San Cristobal. 

11 de noviembre de 2016

Ideas para estar mejor conmigo


                                       
Arrancamos recogiendo lo que ha sido más significativo para cada participante desde la última sesión. Me llama la atención lo difícil que en ocasiones, a algunas personas, puede resultarles identificar lo más importante, lo que más nos ha marcado; y como muchas veces, es necesaria la activación a través del otro para poder recordar. Me asombra cómo puede llegar a "construirse ese recuerdo" exclusivamente con lo que se desea. Resultan curiosas también las manifestaciones en las que solo se guarda lo positivo, frente a las niñas que expresamente comentan que "lo malo es lo es importante ". Eso me lleva a los diferentes recorridos que seguimos para conformar nuestros recuerdos y en cierto modo construirnos a nosotros mismos.

En esa línea, recientemente tuve una conversación con una persona, preocupada por la educación de sus hijos y que seguía utilizando el castigo como herramienta, supongo que algunos padres/madres se ven desbordados con los comportamientos de sus hijos e hijas y no conocen otros modos de funcionar, pero sin ninguna duda se consigue más desde la motivación y la responsabilidad, desde la pedagogía del apoyo y el crecimiento, que la punitiva. El miedo puede hacer reaccionar, pero nunca va a generar cambios conscientes y estables.

 
Un mandala con pétalos de rosa hecho en grupo desde el corazón, puede resultar un acto significativo y creativo para recordar, especialmente si nos ayuda a estar mejor conmigo. Iniciamos este ejercicio plástico en silencio, para enlazarlo con las acciones que cada una llevamos a cabo que nos ayudan a "situarnos", a estar mejor cuando algo no va bien:

escuchar música "molona"
comer
correr 
golpear la almohada
reír 
llorar 
gritar lo más fuerte que pueda
ver un vídeo divertido
abrazarme para quitarme el enfado
respirar profundamente
dibujar

                                       Arteterapia. Ocupando mi lugar V. Casa San Cristobal.
                     

5 de noviembre de 2016

Un paseo por un terreno poco previsible

Insistencia en la escucha, atención al "desdoble" que supone escuchar nuestra emoción y escuchar nuestra mente. 

La emoción es la que llega primero, impulsiva, colonizadora, alertando de lo que pasa en ese momento y poniendo en marcha todos los mecanismos disponibles para la acción, acción activa o pasiva, acción de estar arriba, o de estar abajo. Cuando estamos arriba, es todo genial, no hay preguntas. Las preguntas surgen cuando estamos abajo: "¿por qué me pasa esto?", "¿por qué me siento así?", "¿por qué estoy mal?", "¿por que tengo esta energía?", "¿cómo la cambio?", "¿cómo salgo de aquí?". Y muchas veces no hay respuestas, y es que el auto-bloqueo impide que las respuestas fluyan... Por eso cuesta tanto salir de esas situaciones, porque la fuerza de arrastre es tan potente que cada vez nos sentimos más absorbidos por las arenas movedizas de nuestro malestar, que nos arrastran y arrastran hasta lo más profundo... y el caso es que aunque estas emociones a veces, no nos gusten, están ahí para mostrarnos algo, muchas veces para enseñarnos, y es posible que cuando resulten tan insistentes sea porque algo se nos está escapando una y otra vez, algo que es importante y que todavía no hemos integrado convenientemente.
Las llamadas emociones negativas, las que nos duelen, son el contrapunto de las positivas las que son cómodas y bienvenidas. Vivimos un mundo tan volcado en  el placer y el confort que lo que nos incomoda lo rechazamos con fuerza, y resulta que eso también forma parte de nuestra existencia, de la vida, del aprendizaje... Aprender a convivir con ello, a situarlo, a que el dolor no se convierta en sufrimiento es todo un aprendizaje y una tarea.

Personalmente me sirve tomar consciencia de la riqueza que entraña canalizar esas energías a través de los procesos creativos; los grandes poemas y las piezas de música que más me han "tocado" tienen su origen en la tristeza que embargaba al autor, y su continuidad en como transmutaba esa emoción desde la expresión.
En paralelo, la mente, que siempre está, a veces agazapada, atenuada en ocasiones, y otras en primera línea. Conteniendo, frenando, delimitando. Poniendo orden, o precipitando. Ese "pepito grillo" que puede llegar a ser tan incómodo y que también nos resulta tan conveniente cuando argumenta a nuestro favor.


Somos cuerpo y emoción, y en ese cuerpo hay mente, no podemos negar a la mente por muy emocionales que queramos ser, ni tampoco alimentar lo que nos hace sentirnos mal... Se trata de articular un complicado juego de equilibrio para que la emoción emerja, nos hagamos cargo de ella, la situemos y con una razonable distancia la mente se ponga a trabajar. Al final no se trata de un pulso, solo de un paseo por un terreno poco previsible.

                        
                                                Arteterapia. Ocupando mi lugar IV.  
                    Ejercicios de dramatización y teatralización de la escucha. Casa San Cristobal.

22 de octubre de 2016

Auto-escucha y escucha del otro

Escucharte para saber dónde estás. El proceso desde la teoría es muy simple: detenerse, dejar que fluya el sentir, hacernos conscientes, verbalizarlo, materializarlo de algún modo, hacerlo real. 

Ponerlo en práctica cuesta un poquito más, es necesario encontrar el momento para pararse, respirar, diferenciar lo que yo siento, lo que "es mío", delimitarlo a "ese momento", aislarlo de lo inducido, de lo externo, y hacer que emerja esa otra cosa.
Llegar a saber que hacemos algo o dejamos de hacerlo por propia convicción, y no por miedo a las consecuencias. El peso de los condicionantes y los efectos colaterales... una tarea de largo recorrido.

Nosotr@s lo hemos abordado despacito, habilitando el espacio, propiciando el momento, facilitando el soporte material para trasladarlo, e invitando a introducirnos en nuestra propia individualidad desde el paraguas del grupo. Hoy esta autoescucha la trasladamos a una cartulina que solo comparte quien quiere hacerlo.
                 
                                   
Escuchar al otro para construir juntos. En casa, en la escuela, en la calle...  hay demasiado ruido, y falta tiempo, para estar, para pasar de oír escuchar. Con demasiada regularidad entre los adultos se dan situaciones en las que creemos que cuanto más hablamos es mejor, y esto se lo trasladamos a nuestros niños, que en muchas ocasiones incorporan un modelo incorrecto, y lo ejercitan... y es que, es básico que entre mis palabras, puedan deslizarse las tuyas, que fluyan los silencios, que lleguemos a construir algo con lo tuyo y lo mío, con tus ideas, tu sentir y los míos, que cada un@ tenga su espacio, su momento y su tiempo para expresarse, a su manera y sin juicios. Empezamos a ejercitarlo en grupos de dos, de cuatro, de ocho... Hasta confluir ante el gran grupo.

Es un camino que habrá que seguir transitando, que experimentar fuera de este espacio de confort; un recorrido y que hoy cerramos con un ejercicio-juego performativo, construyendo el "Tipi de la escucha".
Arteterapia. Ocupando mi lugar III. Casa San Cristobal.

14 de octubre de 2016

Entre la propia auto-expectativa y la ajena


El recorrido realizado partiendo de la esencia de cada una, en esta ocasión fluctúa entre la mirada interna y la externa, la autopercepción y la percepción del otro, lo que espero de mí, y lo que los demás esperan. Lo que hago y cómo lo hago, y la manera en que me sitúo ante la vida y las situaciones por las que me toca transitar.
Del necesario intimismo, presente en un trazo, en unos colores, en cómo vestimos nuestra creación para sustentarla... pasamos a sumergirnos en un ejercicio personal de conocimiento y reconocimiento que desemboca en algo más plural que, desde el plano de lo social conecta con el lugar en el que los demás esperan: cosas, acciones, y actuaciones de mí; cómo me afecta y qué es lo que yo hago con ello.      
   

                  
Y como en un juego de idas y venidas, surge de nuevo la primera persona: lo que yo espero de mí, lo que yo quiero; lo que permite que una vez más, lancemos una mirada al interior, para que la eterna pregunta de quién soy yocómo me veo, desvele un sinfín de interrogantes: lo que resalto de mílo que disfrazo, lo que oculto... lo que desconozco y no obstante está. Un ejercicio sutil y profundo desde el que vamos desgranando ese crisol de miradas propias y ajenas para primero construirnos de modo independiente, y luego, exponer esa construcción a la mirada del otro.

 
Arteterapia. Ocupando mi lugar II. Casa San Cristobal